El gobierno Español sigue prefiriendo los transgénicos a la agricultura sostenible via @juanfecarrasco

El gobierno sigue prefiriendo los transgénicos a la agricultura sostenible

El gobierno sigue prefiriendo los transgénicos a la agricultura sostenible

Los datos que el Gobierno de España sigue ofreciendo tras 15 años de cultivo de transgénicos en nuestro país no son fiables, existe una gran descoordinación y una patente complicidad con las multinacionales…

Los datos que el Gobierno de España sigue ofreciendo tras 15 años de cultivo de transgénicos en nuestro país no son fiables, existe una gran descoordinación y una patente complicidad con las multinacionales.

Según los datos provisionales ofrecidos en julio por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) en su página web[1], la superficie cultivada con transgénicos (u Organismos Modificados Genéticamente – OMG) en España este año ha aumentado un 19% (22.237 hectáreas) con respecto al año 2012. En efecto, según estas estimaciones se han sembrado 138.543 hectáreas (22.237 más que el año anterior).
Hay que redordar que se trata del MON 810 (patentado por la multinacional Monsanto), un maíz modificado genéticamente para producir una peligrosa toxina (Cry 1ab) que tiene efectos letales sobre determinados insectos. Este cereal se viene cultivando en España desde 1998 y su autorización caducó en el año 2008, ¡por lo que se lleva produciendo 5 años con una licencia que ya ha expirado! Dicho de otro modo, el MAGRAMA tolera el cultivo (y por lo tanto la comercialización y el consumo) de un organismo que no ha pasado por el proceso preceptivo de evaluación y estudio de cara a una posible nueva autorización.   ¿En qué ambiente político y jurídico se desarrolla este cultivo? Pues un año más debemos recordar que se sigue llevando a cabo con una grave falta de transparencia: entre otras normas no respetadas, siguen sin ponerse en marcha los Registros Públicos -localización de las parcelas sembradas con OMG- a los que obligan las normas de la Unión Europea (UE) y de España. Por lo tanto, los datos ofrecidos por el Ministerio son estimaciones groseras realizadas a partir de las declaraciones de ventas de semillas de las empresas, y no corresponden a un análisis real de la superficie cultivada.
A ello se suma la descoordinación entre administraciones y la complicidad con las multinacionales semilleras. Por ejemplo, el pasado mes de mayo la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos (PALT) demostraba en una interesante publicación, “Documento de reflexión para una moratoria de transgénicos en Andalucía”[2], que existen diferencias de más de 77%  entre los datos ofrecidos por el MAGRAMA y aquellos ofrecidos por la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía (CAPMA), quien afirma que sus datos corresponden a los agricultores que en la solicitud de subvención para la Política Agraria Común (PAC) han declarado que han sembrado maíz transgénico.   Además, varias normas básicas para la transparencia y la verdadera democracia agraria y alimentaria se conculcan en España. Un año más, se ha permitido el cultivo de transgénicos sin que estén en marcha las normas de responsabilidad en caso de contaminación, de segregación de cosechas (separación de las modificadas genéticamente y de las convencionales después de la cosecha y a lo largo de la cadena industrial), de trazabilidad de ingredientes, de etiquetado de los alimentos… Un año más ninguna administración pública estudia la contaminación genética de los cultivos no transgénicos por los modificados genéticamente, mientras la realidad es que los OMG han dado al traste con el maíz ecológico en las regiones en que se cultivan transgénicos.
Los cables de la embajada de EEUU en España publicados por Wikileaks en 2010 revelaron la alianza entre los gobiernos de estos dos países para hacer presión a favor de las multinacionales de los transgénicos. Quizás esto explique lo que está ocurriendo.   Es decir: no sabemos qué se siembra realmente, dónde, cuantas superficie, con qué medidas de protección … y lo que se siembra no está autorizado. No está mal, para una “tecnología” que se dice moderna, transparente, científicamente probada y limpia. Todo mentiras.
España los cultiva. Europa los rechaza. 
Mientras cada vez más países de la UE rechazan los OMG, España sigue siendo el país de la UE que más superficie cultiva. De hecho es el único Estado miembro de la UE que lo hace a gran escala, con el 90% de todo el cultivo comercial de la UE: el 10% restante está en Portugal, República Checa, Rumanía y Eslovaquia, pero se trata de pequeñas superficies sin repercusión en los mercados internacionales.   Además, en España está el 67% de los campos experimentales al aire libre de la UE; es decir transgénicos que ni siquiera han pasado los procesos de aprobación, que se están investigando, cuyas consecuencias ambientales y sanitarias son perfectas incógnitas y que sin embargo, se permite que se estudien al aire libe, en contacto físico y genético con el resto de la biosfera (y especialmente con las variedades de maíz comerciales que se van a cosechar e incorporar a la cadena alimentaria).   En contraposición, gran parte de la UE rechaza estos cultivos. El pasado 1 de agosto en Francia, a raíz de la anulación de la prohibición de cultivar maíz MON 810 por parte del Consejo de Estado, dos ministros (Philippe Martin, Ministro de Ecología, Desarrollo Sostenible y Energía y Stéphane Le Foll, Ministro de Agricultura, sector Agroalimentario y Bosques) inmediatamente recordaron “el compromiso de su gobierno de mantener la moratoria al cultivo de OMG para evitar los riesgos medioambientales y económicos para el resto de cultivos y para la apicultura”.
Las multinacionales agrobiotecnológicas se van de Europa pero no de España.
En julio la multinacional Monsanto, la empresa que controla la mayor parte de la producción de semillas y de agrotóxicos del Mundo anunciaba su decisión de retirar todas las solicitudes para nuevos transgénicos que estaban a la espera de ser aprobados en la UE (cinco solicitudes para cultivo de maíz, soja y remolacha azucarera). La decisión se debía a la “falta de perspectivas comerciales” para la biotecnología en la UE debido a la fuerte oposición ciudadana, sumada al veto contra los transgénicos de Francia, Alemania, Grecia, Luxemburgo, Bulgaria, Austria y Hungría, que mantiene en un “stand by ” político los procesos de aprobación en Bruxelas.   Sin embargo, esta multinacional no ha retirado su variedad MON 810, ampliamente cultivada y consumida en España.   Por su parte, hace un año y medio, la empresa química alemana BASF renunciaba a desarrollar transgénicos en la UE y trasladaba sus operaciones de investigación a EEUU ante la falta de apoyo de los Estados de la UE.
¿Alimentar al mundo? 
Desde Salvia queremos recordar que el argumento de la mayor producción que esgrimen vergonzosamente las empresas desde hace muchos años, el único que le puede quedar a una industria que no ha cumplido ninguna de sus promesas, es falso: los estudios sobre variedades llevados a cabo por determinadas comunidades autónomas (como por ejemplo los resultados de la Red de Ensayos de Aragón o los del ITAP de Albacete) arrojan una vez más la misma conclusión: no existe diferencia entre los rendimientos por hectárea de las variedades modificadas genéticamente y los de las convencionales.
Movilización e iniciativas. 
Mientras, en España se siguen sumando las iniciativas ciudadanas o políticas en contra de los OMG, como se pudo demostrar en la pasada Semana de Lucha contra los Transgénicos (en abril de 2012). Por poner un ejemplo concreto, en septiembre tendrá lugar la defensa de la Proposición No de Ley  que insta al Gobierno de Andalucía a defender y poner en marcha mecanismos políticos, administrativos y legales que obran en poder del gobierno autonómico para prohibir los transgénicos en Espacios Naturales Protegidos y en zonas donde la producción ecológica tiene una presencia importante, así como de interés social y económico. También los ensayos experimentales con cultivos transgénicos en Andalucía, haciendo especial hincapié en el maíz transgénico NK603 y en el trigo transgénico.   El autor de este artículo asistió hace unas semanas al Encuentro Internacional de los Movimientos contra los Transgénicos[1], que se correspondía al décimo aniversario de los “Cortadores Voluntarios” de transgénicos (“faucheurs volontaires”). En él coincidimos y compartimos experiencias, luchas, cansancios e ilusiones activistas de toda Europa, de Brasil, de diferentes países de África, de los EEUU, de India … en pocas palabras: la oposición a los transgénicos no solamente es grande sino que es creciente en todo el planeta. Seguiremos trabajando por un mundo sin transgénicos. Y lo conseguiremos.
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Un comentario en “El gobierno Español sigue prefiriendo los transgénicos a la agricultura sostenible via @juanfecarrasco

  1. Pingback: EL GOBIERNO ESPAÑOL SIGUE PREFIRIENDO LOS TRANSGÉICOS A ALA AGRICULTURA ECOLÓGICA | 2014 AlterNativO

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